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Lavarse las manos

Pensemos en todas las cosas que tocamos a lo largo del día: el teléfono, el pomo de la puerta, el cepillo del pelo, la jarra del agua, el teclado del ordenador, los juguetes, el bolígrafo… Los gérmenes están en nuestras manos y se esparcen por todas partes. Para que los niños lo entiendan, podemos explicarles algo así como: “Los gérmenes se parecen a la purpurina porque se pegan a todo, pero son tan pequeños que no podemos verlos. Ellos son los causantes de las enfermedades y los culpables de los contagios. A través de nuestras manos y de los objetos que tocamos pasan de unas personas a otras. Para acabar con ellos hay que lavarse las manos a menudo y frotárselas bien”.

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Cuatro consejos para el momento de lavarse los dientes

Little girl brushing teeth

Hoy tenemos cuatro consejos que debemos tener en cuenta para el que momento de lavarse los dientes sea eficaz.

Contar con el equipo básico

 

• Un cepillo divertido, adaptado a su tamaño, les motivará a utilizarlo. Dejemos que participen en la elección.

• A partir de los dos años pueden usar pasta de dientes infantil.

• Deben tener su propio vaso para enjuagarse y su toalla para secarse.

• Es importante que todo esté a mano y que cuenten con una banqueta para llegar bien al lavabo.

• Un reloj de arena puede marcarles el tiempo de cepillado.

• Igual que nosotros, deben tener un neceser de viaje para cuando vayan a casa de los abuelos o de un amigo.

• Hay que renovar su equipo de limpieza bucal con regularidad.

¿Cuántas veces al día?

 

En un mundo ideal, donde todos fuéramos modélicos y las normas se cumplieran al cien por cien, habría que lavarse los dientes inmediatamente después de cada comida. Pero los niños no son perfectos y sus padres menos. Así que estaría bien establecer que se laven tras el desayuno y siempre después de cenar. Más adelante podremos ampliar las sesiones.

La técnica adecuada

mama und tochterLos padres son modelos para sus hijos y deben dejar que les vean cepillándose. Mientras, pueden explicar el método:

1. Hay que limpiar las superficies externas colocando el cepillo inclinado (en un ángulo de 45o), e ir barriendo desde las encías hacia el borde de los dientes.

2. Seguimos con la cara interna cepillando con pequeños movimientos de arriba abajo.

3. Pasamos a las superficies de masticación, y las limpiamos cuidadosamente de delante hacia atrás y de atrás hacia delante.

4. También hay que cepillarse las encías con suavidad, frotar en la lengua y en la cara interna de los mofletes. Hacia los dos años pueden empezar a utilizar un poco de pasta, pero la cantidad que pongan sobre el cepillo no debe ser superior al tamaño de un guisante.

Es preferible que los dentífricos para los más pequeños no lleven flúor, ya que hasta los tres años, más o menos, se tragarán cantidades de pasta. Consultemos con su pediatra, pues en muchas zonas el agua del grifo está fluorada y no se necesitan suplementos.

Se estima que a los cinco años un niño es capaz de limpiarse correctamente una cuarta parte de la boca. Cepillarse los dientes en la forma adecuada requiere un nivel de desarrollo psicomotor que no se adquiere antes de los siete u ocho años. Los padres tendrán que repasar la tarea de sus hijos, especialmente en las muelas, hasta los ocho años.

¿Y si se niega?

süßes mädchen mit zahnlücke

Hay niños que cierran su boca como una caja fuerte. Puede que se oponga a todo lo que a nosotros nos parece importante. Lo hacen muchos niños hacia los dos años. Llevarnos la contraria forma parte de su desarrollo. En este caso, lo mejor es pedir al pequeño opositor que elija lo que necesite: comprar con él la pasta de dientes que prefiera, un nuevo cepillo a su gusto, un vasito, una banqueta para que alcance bien y pueda cepillarse solo o una toalla con la imagen de su superhéroe favorito. De este modo sentirá que participa.

* Si a veces rehúsa la higiene dental porque le molesta o le duele el cepillado por una excesiva sensibilidad en dientes o encías, lo que podemos hace es comprarle un cepillo más suave, o dejerle que se limite a enjuagarse y a pasar el dedo por los dientes y encías con un poco de pasta hasta que se le pasen las molestias.

* Tal vez no soporte el sabor a menta. Hay muchos dentífricos infantiles y se puede cambiar hasta dar con el que prefiera.

¿Tienes algún truco para que tu hijo incluya el cepillado de dientes en su rutina? ¡Compártelo con nosotros en nuestro FORO!

¡A lavarse los dientes!

Smiling child girl brushing teeth in bathroom

Los niños se mueven principalmente por la diversión y el placer, no nacen con el sentido de la responsabilidad. Para transformar lo que son en lo que deben ser estamos los padres. Pero conseguir que adquieran determinados hábitos requiere una estrategia, lleva su tiempo y, sobre todo, exige perseverancia.

¿Por qué es necesario lavarse los dientes?

Todos lo sabemos, pero recordar por qué la higiene dental es importante ayudará a que los padres se sientan plenamente convencidos a la hora de establecer las normas y hacerlas cumplir a sus hijos.

• Es fundamental para la salud y la prevención de enfermedades.

 • Una higiene deficiente puede provocar rechazo y asco en los demás (mal aspecto, mal olor en el aliento).

 • Los dientes son importantes para una adecuada masticación y, por tanto, alimentación.

        –  Influyen en la correcta pronunciación.

       – Son decisivos para la armonía de la cara.

       – Nos regalan una bonita sonrisa.

 •  Lavarse los dientes desde una edad temprana fomenta la autonomía del pequeño, mejora la coordinación de movimientos y entrena su motricidad.

 • Es un hábito que, adquirido en la niñez, podrá perdurar en el futuro.

 • Tener la boca limpia nos proporciona una sensación de bienestar físico.

Cómo enseñar el hábito

mother teaching kid teeth brushing

Nunca es tarde, pero mejor si empezamos cuanto antes. Los dientes de leche son muy importantes porque mantienen el espacio en los maxilares, es decir, marcan el lugar para la dentición definitiva. Podemos iniciar el hábito con la limpieza de antes de acostarse.

A los pequeños les desagrada el sabor fuerte del dentífrico, y pueden rechazar la higiene dental si en sus primeras experiencias la pasta les produce asco. Al principio, para que vayan familiarizándose bastará con animarles a meterse el cepillo en la boca.

El cepillado de dientes tras la cena se incluirá en la rutina de acostarse: “Haz pis, bebe agua y cepíllate los dientes antes de irte a la cama”. De esta manera será más fácil no olvidarse.

Tenemos que ser perseverantes y no pasarlo por alto ningún día, ni siquiera cuando estemos cansados o presurosos por mandar a nuestros hijos a la cama.

Por naturaleza, a los pequeños les gusta imitarnos. Hay que dejar que nos miren mientras nos cepillamos y exagerar lo mucho que nos gusta sentirnos limpios, recalcar la sensación de frescor tan agradable que se queda en la boca, lo bien que olemos, lo blancos que están nuestros dientes…

Mientras introducimos el hábito, podemos hacer juegos que lo faciliten, como dejar que ellos nos cepillen a nosotros o a sus muñecos.

Aprovechemos para contarles por qué es importante la higiene bucal y cómo los restos de alimentos que quedan entre los dientes pueden provocar caries, mal aliento, …

Cuando se cepillen, debemos felicitarles por lo bien que lo han hecho: un beso o un elogio reforzarán el aprendizaje. Podemos ofrecerles un premio después de la higiene, como leer un cuento.

No olvidemos que si queremos implantar un hábito en la vida de nuestros hijos hay que hacerlo siempre en el mismo momento, en el mismo lugar y mediante la misma rutina.

CONSEJOS

mother teaching kid teeth brushing

1 – Apenas rompan los primeros dientes (como media, entre los seis y los ocho meses) es aconsejable iniciar el hábito de higiene. Podemos enrollar una gasita humedecida con agua templada en nuestro dedo y pasarla por sus encías e incipientes dientes. De este modo, el bebé se acostumbra a que su boca se limpie tras las comidas o antes de irse a la cama, y así será más fácil establecer el hábito en un futuro.

2 – Si hemos sido constantes y convincentes, hacia los 18 meses tolerará sin problemas que le cepillemos con un cepillito especial para bebés. A esa edad, que ya come prácticamente de todo y tiene casi todas las piezas dentales de leche, es importante poner especial empeño.

 3 – Hay que aprovechar su disposición hacia los dos años, cuando le gusta imitarnos, adquiere ciertas habilidades motrices, como desvestirse, y tiene el deseo de hacer las cosas “yo solito”. Muchos padres preferirían que no lo pusiera todo perdido, que no tardara tanto, que no gastara tanta agua ni tanta pasta, pero si quieren que su hijo sea autónomo algún día, tienen que dejarle practicar de pequeño.

Comenta en nuestro FORO tu experiencia en el momento ¡A lavarse los dientes!